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Mujer de acero y miel (+ Video)

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Yo la recuerdo todos los días como una mujer dulce, preparada, tierna, compañera, madre.

Yo la recuerdo todos los días como una mujer dulce, preparada, tierna, compañera, madre.

Ella vive. Este 18 de junio, a 10 años de su deceso, continúa como símbolo para las presentes y futuras generaciones que buscan un mundo mejor. Por eso, Guerrillero la recuerda como lo que fue: una mujer, más allá de la combatiente, la amiga, la madre, la heroína, la compañera, la federada. Hablaremos hoy de Vilma Espín Guillois.

Tomasita Quiala

Cómo hablar de esa mujer a la que todos veneran; cómo hablarle hoy a ella misma y agradecerle por cada segundo de su reloj en marcha; cómo mostrarle a los que no la conocieron la mujer que poseía incontables cualidades humanas, reguladas por preceptos familiares, sentido de justicia, rechazo a la mentira, a lo insignificante y frívolo.

Su nombre, Vilma Espín Guillois; su tierra, Santiago de Cuba; su lucha, era por la Patria; su enfoque, los derechos de la mujer.

“LAS MUCHACHITAS”

Para renacerla, existen otras mujeres que se multiplican en cada cubana, precisamente por estos días en Vueltabajo llegaron, con pasos ya cansados por los años pero gigantes por la intención, dos de ellas, de esas amigas veladoras de su sueño, de las que la recuerdan por lo que fue, una mujer de carne y hueso como cualquiera de nosotras.

Alicia…

Alicia Martínez Préstamo la conoció muy bien, supo de su pasión por Raúl, de su furor ante lo mal hecho, de su preferencia por el color verde, de su estancia hasta deshoras en la oficina, de su tiempo dedicado al trabajo sin importar hora alguna.

Y es que a Alicia le tocó cuidarla, con apenas 23 añitos y por casi 30 años. El trabajo consistía en ser su escolta; sin embargo, vio esos años como una dicha: “Fue mi labor, pero recibí grandes enseñanzas, aprendí mucho de ella, sobre todo de su actuar, por eso la vemos tan cercana, y para nosotras siempre será eternamente Vilma. Luchó tanto por las mujeres como por los hombres y los niños, quienes fueron un capítulo aparte en su vida”.

Martínez Préstamo se sobrepuso a sus emociones, a sus sentimientos, y compartió lo que llevaba dentro, conversó todo el tiempo como si le arrancaran un pedazo del alma, su voz decaía por instantes, ahogada por los recuerdos, pero proseguía sin importar el nudo.

“Cuando hablamos de la jefa sentimos que el que nos escucha va a querer saber más de ella, cada detalle, y es que son vivencias que no podemos llevarnos, estoy segura, lo siento así.

“Yo la recuerdo todos los días como una mujer dulce, preparada, tierna, compañera, madre, que le dolía mucho el dolor ajeno, como amiga, como una persona a la que le puedes confiar tus secretos.

“Fue alguien adornada por cualidades maravillosas y al mismo tiempo decidida, arriesgada, y lo demostró con su actuar, ese cariño que nos dio se quedó en nuestros corazones para siempre. Su marca es más fuerte que la marca del hierro.

“Poseía una inteligencia y una luz larga tremenda, recorrió este país de punta a punta. Aquí en Pinar del Río, por ejemplo, vino al taller de costura de Viñales, a Consolación del Sur, y así lo hizo en cada provincia.

“Nunca trabajó a puertas cerradas, nos llamaba a viva voz, se iba con nosotras para las tiendas y hacía la cola como todos los demás. ¿Quién se la imaginaba haciendo una cola en Centro Habana o Habana Vieja, o diseñando su ropa? Era una mujer de muy buen gusto, eso sí, muy sencilla.

“Nos enseñó cómo se cortaba la rosa para no dañar la planta, y es que cuando se pensaba en una persona de una cultura general integral, realmente Vilma era un ejemplo de ello.

“Estaba pendiente hasta del último detalle. Fue ejemplo en su relación con Raúl, al que adoraba y él a ella. En la forma de referirse a su persona, con el debido respeto, con disciplina. Me tocó acompañarla en cada uno de sus viajes y soy testigo de que no descansaba.
Detrás de esa incansable luchadora, se encontraba además una aficionada al canto y al baile”.

Tamara…

Así la recuerda también Tamara Colum-bié, funcionaria de la FMC nacional y su amiga en lo personal, quien acompañaba en esta ocasión a Alicia.

Tamara conoció de cerquita cada una de la luchas de Vilma, sobre todo aquella relacionada con eliminar los más de 800 puestos prohibidos para las mujeres, los cuales partían de la excusa de protegerla, en tanto consideraba que “a nosotras, por ser mujer no se nos podía prohibir ninguna actividad laboral, y buscaba el respaldo científico, y es que actuaba y hablaba haciendo ciencia.

“Ella decía, el hombre y la mujer tienen igualdad también ante la educación de los hijos, nunca fue excluyente con relación al hombre, porque consideraba que sin nosotras, se le desestructuraba la vida.

“Fue capaz de regañarme cuando no hacía las cosas bien, y llevan razón quienes dicen que era de acero y de miel; era de acero en su tesón, en su interés por el desarrollo y la Revolución; pero en medio de eso, en esa búsqueda, era capaz de ser de miel, lo más humano del mundo”.

Carmen…

Del mismo modo, desde Pinar del Río se le ve ferviente, a Vilma se le propagó como milagro, a través del nombre de Carmen Fernández Viña, hermana del mártir Ceferino Fernández Viña, la cual dedicó su vida laboral a las tareas de la FMC en el territorio occidental.

Carmen, que no se deja vencer por los años, recuerda con claridad y anhelo cada una de las visitas de la guerrillera a la provincia.
“Tuve el privilegio de compartir con ella no solo en congresos, reuniones y asambleas, sino también en visitas a municipios. Aún la recuerdo cuando ensartó tabaco con nosotras en San Juan y Martínez, donde compartió con las campesinas.

“Estuvo en Minas de Matahambre, específicamente en el pozo número tres de la mina, sembró champiñón en el poblado de Sumidero. Siempre quiso estar con las compañeras de la base.

“Al llegar a la FMC provincial tenía la costumbre de ir primero a la cocina, saludaba a las trabajadoras y después se dedicaba a lo que venía; nos decía las muchachitas, sin importar que pudiéramos parecer su madre.

“Compartir con Vilma ya era en sí muy agradable, tenía un carácter dulce, especial, nos señalaba de tal manera que aceptábamos la crítica como una caricia, porque así era, no se violentaba nunca, con decencia te llamaba la atención.

“Era muy querida, y la admiraré como el primer día, seguiré su legado en los años que me quedan, como si fuera una orden militar. Se lo debemos por el hecho de ser nosotras, las mujeres, un resultado de ella, de su trabajo, en tanto salimos de su pensamiento”.

Tanto Alicia, como Tamara, Carmen o cada cubano, sienten a Vilma crecer en los corazones, buscan hablarle y contarle las historias de los días, pues saben que recibirán una respuesta verdadera, lógica y repleta de cariño.

Las cubanas estamos comprometidas en no dejar morir sus empeños y seguir todas juntas con el objetivo de mantener la obra de su vida.

Vilma, la revolucionaria más bonita

(Tomado de Guerrillero)

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  • Mario H.Curzio dijo:

    Que extraordinaria personalidad de la heroina cubana Vima Espín . Su liderazgo político en la Revolución era indiscutible . , su participación en la lucha armada , su gran cultura , , su pasión y firmeza revolucionaria , unida , ademá a su gran belleza . Vivirá para siempre , no unicamente en el pueblo cubano , , también en el corazon de , hombres y mujeres del mundo entero.

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