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Once tesis sobre Venezuela y una conclusión escarmentada

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“Y se empeñaba en repetir lo mismo: “Esto no es como en una guerra… En una batalla tienes el enemigo delante… Aquí, el peligro no tiene rostro ni horario”. Se negaba a tomar somníferos o calmantes: “No quiero que me agarren dormido o amodorrado. Si vienen por mí, me defenderé, gritaré, tiraré los muebles por la ventana… Armaré un escándalo…”

Alejo Carpentier, La consagración de la primavera

1. Es indudable que Nicolás Maduro no es Allende. Tampoco es Chávez. Pero los que dieron el golpe contra Allende y contra Chávez son, y eso también es indudable, los mismos que ahora están buscando un golpe en Venezuela.

2. Los enemigos de tus enemigos no son tus amigos. Puede no gustarte Maduro sin que eso implique olvidar que ningún demócrata puede ponerse al lado de los golpistas que inventaron los escuadrones de la muerte, los vuelos de la muerte, el paramilitarismo, el asesinato de la cultura, la operación Cóndor, las masacres de campesinos e indígenas, el robo de los recursos públicos. Es comprensible que haya gente que no quiera ponerse del lado de Maduro, pero conviene pensar que en el lado que apoya a los golpistas están, en Europa, los políticos corruptos, los periodistas mercenarios, los nostálgicos del franquismo, los empresarios sin escrúpulos, los vendedores de armas, los que defienden los ajustes económicos, los que celebran el neoliberalismo. No todos los que critican a Maduro defienden esas posiciones políticas. Conozco gente honesta que no soporta lo que está pasando ahora mismo en Venezuela. Pero es evidente que del lado de los que están buscando un golpe militar en ese país están los que siempre apoyaron los golpes militares en América Latina o los que priman sus negocios por encima del respeto a la democracia. Los medios de comunicación que están preparando la guerra civil en Venezuela son los mismos conglomerados mediáticos que vendieron que en Irak había armas de destrucción masiva, que nos venden que hay que rescatar a los bancos con dinero público o que defienden que la orgía de los millonarios y los corruptos hay que pagarla entre todos con recortes y privatizaciones. Saber que se comparte trinchera con semejante gente debiera llamar a la reflexión. La violencia siempre debe ser la línea roja que no debe traspasarse. No tiene sentido que el odio a Maduro ponga a nadie decente al lado de los enemigos de los pueblos.

3. Maduro heredó un papel muy difícil -gestionar Venezuela en un momento de caída de los precios del petróleo y de regreso de Estados Unidos a Latinoamérica después de la terrible aventura en Oriente Medio- y una misión imposible -sustituir a Chávez-. La muerte de Chávez privó a Venezuela y a América Latina de un líder capaz de poner en marcha políticas que han sacado de la pobreza a 70 millones de personas en el continente. Chávez entendió que la democracia en un solo país era imposible y puso sus recursos, en un momento de bonanza gracias a la recuperación de la OPEP, para que se iniciara la etapa más luminosa de las últimas décadas en el continente: Lula en Brasil, Correa en Ecuador, Morales en Bolivia, Kirchner en Argentina, Lugo en Paraguay, Mujica en Uruguay, Funes en El Salvador, Petro en Bogotá e incluso Bachelet en Chile referenciaban esa nueva etapa. La educación y la salud llegaron a los sectores populares, se completó la alfabetización, se construyeron viviendas públicas, nuevas infraestructuras, transportes públicos (después de la privatización de los mismos o la venta y cierre de los trenes), se frenó la dependencia del FMI, se debilitó el lazo con los Estados Unidos creándose la UNASUR y la CELAC. También hay sombras, principalmente vinculadas a la debilidad estatal y a la corrupción. Pero haría falta un siglo para que los casos de corrupción en los gobiernos progresistas de América Latina sumen, por citar sólo un asunto, el coste de la corrupción que significa el rescate bancario. La propaganda de los dueños de la propaganda terminan logrando que el oprimido ame al opresor. Nunca desde la demonización de Fidel Castro fue ningún líder latinoamericano tan vilipendiado como Chávez. Para repartir entre los pobres, hubo que decirle a los ricos, de América y también de Europa, que tenían que ganar un poco menos. Nunca lo toleraron, lo que puede entenderse, especialmente en España, donde, en mitad de la crisis, responsables económicos y políticos del Partido Popular robaban a manos llenas al tiempo que decían a la gente que tenía que apretarse el cinturón ¿Iba Chávez ese “gorila” a frenarles sus negocios? Desde que ganó las primeras elecciones en 1998, Chávez tuvo que enfrentarse a numerosos intentos de derribarlo. Por supuesto, con la inestimable ayuda de la derecha española, primero con Aznar, luego con Rajoy, y la ya conocida participación de Felipe González como lobbista de grandes capitales. (Es curioso que el mismo Aznar que hizo negocios con Venezuela y con Libia luego se convirtió en ejecutor cuando se lo ordenaron. Gadafi incluso le regaló a Aznar un caballo. Pablo Casado fue el asistente de Aznar en esa operación. Luego, cosas de la derecha, celebraron su asesinato).

4. Chávez no legó a Maduro los equilibrios nacionales y regionales que construyó, que eran políticos, económicos y territoriales. Eran una construcción personal en un país que salía de tasas de pobreza del 60% de la población cuando llegó Chávez al gobierno. Hay cambios que necesitan una generación. Ahí es donde la oposición pretende estrangular a Maduro, con problemas mal resueltos como las importaciones, los dólares preferenciales o las dificultades para frenar la corrupción que desembocan en desabastecimiento. Sin embargo, Maduro supo reeditar el acuerdo “cívico-militar” que tanto molesta a los amigos del golpismo. Algo evidente, pues Estados Unidos siempre ha dado los golpes buscando apoyos en militares autóctonos mercenarios o desertores. El ejército en América Latina solo se entiende en relación con Estados Unidos. Les han formado, sea en tácticas de tortura o en “lucha contrainsurgente”, sea en el uso de las armas que les venden o en el respeto debido a los intereses norteamericanos. En Venezuela, los mismos que formaron a los asesinos de la Escuela Mecánica de la Armada argentina o que sostuvieron al asesino Pinochet lo tienen complicado (el asalto por parte de mercenarios vestidos de militares a un cuartel en Carabobo buscaba construir la sensación de fisuras en el ejército, algo que a día de hoy no parece que exista). Igual que ha comprado militares, Estados Unidos siempre ha comprado jueces, periodistas, profesores, diputados, senadores, presidentes, sicarios y a quien hiciera falta para mantener a América como su “patio trasero”. El cártel mediático internacional siempre le ha cubierto las espaldas. Es la existencia de Estados Unidos como imperio lo que ha construido el ejército venezolano. Los nuevos oficiales se han formado en el discurso democrático soberano y antiimperialista. Son mayoría. Hay también una oficialidad -la mayoría ya jubilándose- que se formó en la vieja escuela y sus razones para defender la Constitución venezolana serán más particulares. Las deficiencias del Estado venezolano afectan también al ejército, aún más en zonas problemáticas como las fronteras. Pero los cuarteles en Venezuela están con el Presidente constitucional. Y por eso es aún más patético escuchar al demócrata Felipe González pedir a los militares venezolanos que den un golpe contra el gobierno de Nicolás Maduro.

5. A esas dificultades de heredar los equilibrios estatales y los acuerdos en la región (la amistad de Chávez con los Kirchner, con Lula, con Evo, con Correa, con Lugo), hay que añadir que la pugna de Arabia Saudí con el fracking y con Rusia, hundió los precios del petróleo, principal riqueza de Venezuela. Esta inesperada caída del precio del petróleo colocó al gobierno de Maduro en una situación complicada (es el problema de los “monocultivos”. Basta para entenderlo pensar qué ocurriría en España si se hundiera un 80% el turismo por causas ajenas a ningún gobierno. ¿Sacaría Rajoy siete u ocho millones de votos en una situación así?). Maduro ha tenido que reconstruir los equilibrios de poder en un momento de crisis económica brutal.

6. La oposición en Venezuela lleva intentando dar un golpe de Estado desde el mismo día que ganó Chávez. Venezuela fue el mascarón de proa del cambio continental. Acabar con Venezuela es abrir la espita para que ocurra lo mismo en los sitios donde aún no ha regresado el neoliberalismo. A las oligarquías les molestan los símbolos que debilitan sus puntos de vista.Pasó con la II República en 1936, pasó en Chile con Allende en 1973. Acabar con la Venezuela chavista es regresar a la hegemonía neoliberal e, incluso, a las tentaciones dictatoriales de los años setenta.

7. Venezuela tiene además las reservas de petróleo más grandes del mundo, agua, biodiversidad, el Amazonas, oro, coltán -quizá la reserva más grande del mundo de coltán-. Los mismos que han llevado la destrucción a Siria, a Irak o a Libia para robarles el petróleo, quieren hacer lo mismo en Venezuela. Necesitan ganarse previamente a la opinión pública para que el robo no sea tan evidente. Necesitan reproducir en Venezuela la misma estrategia que construyeron cuando hablaban de armas de destrucción masiva en Irak. ¿O no se creyó mucha gente honesta que había armas de destrucción masiva en Irak? Hoy, aquel país antaño próspero es una ruina. Quien se creyó aquellas mentiras del PP, que mire cómo está hoy Mosul. Enhorabuena a los ingenuos. Las mentiras siguen todos los días. La oposición puso una bomba al paso de policías en Caracas y todos los medios impresos publicaron la foto como si la responsabilidad fuera de Maduro. Un helicóptero robado lanzó granadas contra el Tribunal Supremo y los medios lo silencias. Son actos terroristas. De esos que abren portadas y los telediarios. Salvo cuando suceden en Venezuela. Un referéndum ilegal en Venezuela “presiona al régimen hasta el límite”. Un referéndum ilegal en Catalunya es un acto cercano al delito de sedición.

8. El cártel mediático internacional ha encontrado un filón. Se trata de una reedición del miedo ante la Rusia comunista, la Cuba dictatorial o el terrorismo internacional (nunca dirán que el ISIS es una construcción occidental financiada con capital norteamericano principalmente). Venezuela se ha convertido en el nuevo demonio. Así se les permite acusar de “chavistas” a los adversarios y les evita hablar de la corrupción, del vaciamiento de las pensiones, de la privatización de los hospitales, las escuelas y las universidades o de los rescates bancarios. Mélenchon, Corbyn, Sanders, Podemos o cualquier fuerza de cambio en América Latina son descalificados con la acusación de chavistas, ahora que acusar de comunistas o de etarras tiene poco recorrido. El periodismo mercenario lleva años con esa estrategia. Nadie nunca ha explicado qué política genuinamente bolivariana va en los programas de los partidos de cambio. Pero da lo mismo. Lo importante es difamar.Y gente de buena voluntad termina creyendo que hay armas de destrucción masiva o que Venezuela es una dictadura donde, curiosamente, todos los días la oposición se manifiesta (incluso atacando instalaciones militares), donde los medios critican libremente a Maduro (no como en Arabia Saudí, Marruecos o Estados Unidos) o donde la oposición gobierna en alcaldías y regiones. Es la misma táctica que construyó durante la guerra fría el “peligro comunista”. Por eso en España, con Venezuela, tenemos una nueva Comunidad Autónoma de la que solamente falta que nos digan al final de los telediario el tiempo que va a hacer en Caracas ese día. De cada cien veces que se dice “Venezuela”, noventa y cinco sólo buscan distraer, ocultar o mentir.

9. Venezuela tiene un problema histórico que no ha resuelto. Al carecer de minas durante la colonia, no fue un Virreinato, sino una simple capitanía general. El siglo XIX fue una guerra civil permanente, y en el siglo XX, cuando se empezó a construir el Estado, ya tenían petróleo. El Estado venezolano siempre ha sido rentista, carente de eficacia, agujereado por la corrupción y rehén de las necesidades económicas de los Estados Unidos acordadas con las oligarquías locales. El choque entre la Asamblea y la jefatura del Estado actual debiera haberse zanjado jurídicamente. Señales de la ineficiencia vienen siendo evidentes desde hace tiempo. El rentismo venezolano no se ha superado. Venezuela redistribuyó la renta del petróleo entre los más humildes, pero no ha superado esa cultura política rentista ni ha mejorado el funcionamiento de su estado. Pero no nos engañemos. Brasil tiene una estructura jurídica más consolidada y el Parlamento y algunos jueces han dado un golpe de Estado contra Dilma Roussef. Donald Trump puede cambiar a la Fiscal General y no pasa nada, pero si lo hace Maduro, Jefe del Estado igualmente elegido en unas elecciones, se le acusa de dictador. Una parte de las críticas a Maduro son tramposas porque olvidan que Venezuela es un sistema presidencialista. Es por eso que la Constitución permite al Presidente convocar una Asamblea Constituyente. Gustará más o menos, pero el artículo 348 de la Constitución vigente de Venezuela faculta al Presidente en esa tarea, igual que en España el Presidente del Gobierno puede disolver el Parlamento.

10. Zapatero y otros ex Presidentes, el Papa, Naciones Unidas vienen pidiendo a ambas partes en Venezuela que dialoguen. La oposición reunió en torno a siete millones de votos (si bien es más complicado que puedan llegar a ese acuerdo en torno a un candidato o candidata a la Presidencia del país). Maduro, en un contexto regional muy complicado, con fuertes estrecheces económicas que afectan a la compra de insumos básicos, incluidas medicinas, ha juntado ocho millones de votos (aunque sean siete, según las declaraciones tan sospechosas del Presidente de Smarmatic, que acaba de firmar un contrato millonario en Colombia). Venezuela está claramente dividida. La oposición, como otras veces, ha optado por la violencia y luego no entiende que Maduro sume tantos millones de apoyos. Si en España un grupo quemase centros de salud, quemase escuelas, disparara contra el Tribunal Supremo, asaltara cuarteles, contratara a marginales para sembrar el terror, impidiese con formas de lucha callejera el tránsito e, incluso, quemase vivas a personas por pensar diferente ¿alguien se extrañaría que la ciudadanía votase en la dirección contraria a esos locos?

11. Fracasada la vía violenta, a la oposición venezolana le quedan dos posibilidades: seguir con la vía insurreccional, alentada por el Partido  Popular, Donald Trump y la extrema derecha internacional, o intentar ganar en las urnas. Estados Unidos sigue presionando (en declaraciones a un semanario uruguayo, el Presidente Tabaré dijo que votó para expulsar ilegalmente a Venezuela del Mercosur por miedo a las represalias de los países grandes). 57 países de Naciones Unidas han exigido que se respete la soberanía de Venezuela. Como Estados Unidos no logra mayoría para forzar a Venezuela, insiste en inventar espacios (como la Declaración de Lima, sin ninguna fuerza jurídica porque no han conseguido mayoría en la OEA). La derecha mundial quiere acabar con Venezuela, aunque eso le cueste sangre y fuego a la población venezolana. Por eso algunos opositores, como Henry Ramos-Allup, han llamado al fin de la violencia. Venezuela tiene en el horizonte elecciones municipales y regionales. Es el escenario donde la oposición debiera demostrar esa mayoría que reclaman. Venezuela tiene que convocar esas elecciones y es una oportunidad excelente para medir electoralmente las fuerzas. Porque, de lo contrario, el choque que estamos viendo se enquistará y se convertirá en una gangrena terrible. ¿A quién le interesa una guerra civil en Venezuela? No nos engañemos. Ni al PP ni a Trump le interesan los derechos humanos. Si así fuera romperían con Arabia Saudí, que va a decapitar a quince jóvenes por manifestarse durante la Primavera Árabe, o dan latigazos a las mujeres que conducen; o con Colombia, donde van 150 asesinados por los paramilitares en los últimos meses; o en México, donde se asesina cada mes a algún periodista y aparecen fosas comunes con decenas de cadáveres. Penas de 75 años están pidiendo en Estados Unidos contra manifestantes contra las políticas de Trump. Venezuela se ha convertido en España en la 18 Comunidad Autónoma sólo porque el Presidente Rajoy ha tenido que comparecer como testigo por la corrupción en su partido. Es más airoso hablar de Venezuela que de la corrupción de los 800 cargos del PP imputados. Hay ingenuos que les creen. ¿Qué dirán ahora que el grueso de la oposición ha aceptado participar en las elecciones regionales? El pacto entre el PSOE y Podemos en Castilla-La Mancha ha sido presentado por la derecha manchega como el comienzo de la venezonalización de España. Cuánta caradura y cuánta estupidez. Hay gente que les cree. Mientras, el PP guarda silencio ante, por ejemplo, las persecuciones que la dictadura monárquica marroquí hace en España de los disidentes políticos, o encarcela por orden del dictador Erdogan a un periodista crítico con la dictadura turca. ¿Nos va a decir alguien que a estos gobiernos les interesan los derechos humanos?

Conclusión: no hace falta comulgar, ni mucho menos, con Maduro y su manera de hacer las cosas, para no aceptar el golpe de estado que se quiere construir en Venezuela. Estamos hablando de no volver a cometer los mismos errores creyéndonos las mentiras que construyen los medios. Venezuela tiene que solventar sus problemas dialogando. Y es evidente que tiene problemas. Pero dos mitades enfrentadas no van a ningún lado monologando. Aunque a una parte le apoyen los países más poderosos del ámbito neoliberal. Ni el PP ni la derecha quieren diálogo. Quieren que Maduro se entregue. ¿Y cree alguien que los ocho millones de votantes de la Asamblea Constituyente se iban a quedar de brazos cruzados? El nuevo gobierno les reprimiría e, incluso, les asesinaría. Los medios dirían que la democracia venezolana se estaría defendiendo de los enemigos de la democracia. Y volvería a haber gente ingénua que les creería. Desde el resto del mundo, en nombre de la democracia, bastan dos cosas: exigir y alentar el diálogo en Venezuela, y  entender que sería bueno no permitir ni al PP ni a las derechas internacionales, empezando por Donald Trump, reeditar una de sus miserias más horribles que consiste en sembrar dolor en otros sitios para ocultar el dolor que construyen en nuestros propios países.

(Tomado de Público)

Se han publicado 18 comentarios



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  • Dayron Rancano dijo:

    Concuerdo con el hecho de que varios acontecimientos pueden ser enfocados diferentemente según nuestro enfoque político o la manipulación evidente de los medios.Pero funciona para todos los lados.Acaso Chávez no intentó dar un golpe militar a principio de los 90?Telesur lo presenta como “rebelión cívico-militar”.

    • Roberto dijo:

      La gran diferencia amigo Dayron radica, que, como Ud., dice el golpe militar que intentó Chávez, fue contra las grandes oligarquías que se robaban a manos llenas el dinero y las riquezas del pueblo venezolano.
      Aquí no hay manipulación evidente, aquí hay verdades incuestionables.
      En estos momentos Venezuela lucha por su supervivencia, por defenderse de esa guerra sin cuartel que le ha declarado el imperio norteamericano y todos esos sietemesinos, sobre todo, los descendientes del franquismo español
      O acaso, UD.., es de los ingenuos que se cree lo de las armas de destrucción masiva.

      • Javier balboa dijo:

        ¡COÑO! Roberto, yo tengo un hermano sietemesino y no digo que no es un poco “cabrón” pero…de ahí a deducir ¿que culpa tienen los sietemesinos?.
        Y sobre todo cuantos sietemesinos de mas de 9 meses hay (es broma un abrazo.
        Javier
        Madrid

  • Carlucho dijo:

    Excelente articulo.

  • otto dijo:

    Muy buen artículo del señor Monedero.
    Buen consejo, no dejarse llevar por lo “cantos de sirena” de los políticos derechistas, lacayos del imperialismo EE UU. Porque a estos no les interesa “los derechos humanos”, ni en Venezuela ni en ningún otro país del planeta. En el fondo de todo lo que sucede en Venezuela es quieren el robo descarado y aberrante de los recursos como el petróleo, oro, coltán, agua, biodiversidad, entre otros. Por ello imploran, acechan, la contrarrevolución claman al golpe contra el gobierno constituido legalmente de la patria de Bolívar.

  • Juan de la O dijo:

    La historia nuestra sigue siendo una lucha entre opresores y oprimidos. Pero cuando los oprimidos dicen basta! Nada hay que los detenga porque nada tienen que perder. Las oligarquías tienen que derrumbarse y hay que ayudar a darles un empujón.
    Venezuela, su verdadero pueblo Bolivariano va pa’lante. Viva Venezuela libre!

  • Roberto dijo:

    La gran diferencia amigo Dayron radica, que, como Ud., dice el golpe militar que intentó Chávez, fue contra las grandes oligarquías que se robaban a manos llenas el dinero y las riquezas del pueblo venezolano.
    Aquí no hay manipulación evidente, aquí hay verdades incuestionables.
    En estos momentos Venezuela lucha por su supervivencia, por defenderse de esa guerra sin cuartel que le ha declarado el imperio norteamericano y todos esos sietemesinos, sobre todo, los descendientes del franquismo español
    O acaso, UD.., es de los ingenuos que se cree lo de las armas de destrucción masiva.

  • Moisés Elías Fuentes Aburto dijo:

    Honesto, inteligente, valiente, Juan Carlos Monedero esclarece con sus palabras la situación de la hermana Venezuela, y señala sin falsías ni miedos a los responsables de la situación de inestabilidad que atraviesa la sociedad venezolana, a la que se ha querido, un día sí y otro también, llevar a la polarización y al descontrol.
    Un verdadero amigo de América Latina y un defensor de quienes luchan por un mundo justo y humano.

  • Javier balboa dijo:

    No lo he leído completo, porque el principio del articulo ya es una declaración de principios (comparto la mayor parte de lo obvio), Maduro no es….Allende, ¿desde cuando es ese el tema?. PETROLEO y el imperio con sus sicarios (inter, Socialista y Inter, democratacristiana) (Aznar (el de las armas de destrucción masiva, etc.)y González (financiación CIA/Alemania, X,etc.) perfectos para desplegar todo el protocolo de desestabilizar países (aquí en España 1.936, cuantas similitudes con el acoso a la República).
    Y ustedes de Podemos mojigatos que no se atreven a condenar y decir claramente que los pijos-terrorista, NO SON PRESOS POLÍTICOS y si no se lo preguntan al “padre” Espinar que en los medios dice se se alinean con el Vaticano en lo que Venezuela se refiere ¡Que vergüenza! los comunistas españoles no podemos, por lo menos a priori ir en coalición con organizaciones reaccionarias que dicen que los que asesinan y queman, golpistas etc. son presos políticos, solo por el miedo mediático de la derecha, si hacen eso en la oposición ¿que no harán si llegamos al gobierno (coalición) alguna vez?.
    Javier Balboa
    Madrid-España

  • Enano dijo:

    Monedero no escapó infelizmente tampoco a “la ley de hierro de la Oligarquía” , si Neruda viviese, solo por semejanza estructural de títulos lo demandaría para no perecerse, Monedero al fin al cabo un burgués opinando sobre la luchas de los pobres se equivoca, y no se equivoca por decir que los poderosos del mundo quieren mantener su estatus , no en eso no , se equivoca en decir que la justicia se puede defender desde la injusticia y nos puede gustar más o menos quien sea injusto pero si alguien lo es más no importa , la justicia se defiende como mándela no siendo ni permitiendo que se sea injusto dentro del gobierno que se representa se equivoca todo el que condena a un inocente, solo uno basta después no importa lo que se haga, porque en la justicia no hay medias tintas y el bueno el que defiende las causas justas infelizmente no se puede equivocar por eso es tan difícil que un Mandela viva en Latinoamérica para bien de las causas justas sin manchas.

    • Arturo Ramos dijo:

      …para bien de las causas justas sin manchas… Brother, Qué clase de simplonería!!!!!
      ¿Qué cosa no tiene manchas? ¿Quién no las tiene?
      Solo los de corazón cachondo arremeten oportunamente contra la Revolución Bolivariana en complicidad con la Derecha Internacional y paralelamente tratan de distanciarse de esta Derecha.

      La lucha continúa. Los flojos respeten. Los grandes, ADELANTE!!!! Esta obra es de GRANDES!!

      • Enano dijo:

        Arturo la simpleza que no “simplonería” (que no existe en español) lo cual dice algo que no repito. ha costado muchos proyectos revolucionarios en el mundo y quizás cueste uno que vi nacer y veo sufrir con dolor por personas como tú que solo ven al enemigo para compararse , es en la mejoría del humano que se gana, todas las demás causas están perdidas , es quizás la ignorancia nuestro principal enemigo , pobre Arturo eres como el mar “ Que espuma su propia vergüenza”

  • Francesco Monterisi (Italia) dijo:

    Artículo muy interesante!
    Traducido en italiano http://www.cubainformazione.it/?p=25813

  • Fernando Acosta Riveros dijo:

    Saludos de paz y bendiciones desde México hasta Cuba y Venezuela Bolivariana. Los enemigos de la Revolución Bolivariana son los mismos enemigos de la Revolución Cubana, de los proyectos progresistas y de Justicia Social en todo el Mundo. Es verdad que el compañero presidente venezolano, Nicolás Maduro Moros, ha cometido errores. Me pregunto: ¿Quiénes no hemos cometido errores? Además, defender a la Revolución Bolivariana en este mes de agosto de 2017 es Defender la Dignidad de Nuestra América y la Paz con Justicia Social para toda la Humanidad. ¡Venceremos!, Fernando Acosta Riveros

  • Martha dijo:

    Que buen artículo, que gusto leerlo, es franco, directo, analiza lo que sucede de manera objetiva,

  • Benito Pérez Maza dijo:

    Magnífico análisis y comentarios de Juan Carlos Monedero. Su divulgación, junto a otros realizados por periodistas de Nuestra América, la que definió nuestro apóstol, José Martí, incrementan y fortalecen la conciencia y la ética política que se necesita.

  • Martín Camargo dijo:

    En efecto, EUA pretende apropiarse del petróleo de América latina, estableciendo democracias a modo, como ya lo hizo en México.

  • RICARDO ELIAS dijo:

    ME PARECIO EN ESCLARECEDOR ARTICULO.
    SOY ARGENTINO Y EN MI PATRIA TENEMOS UN PRESIDENTE ELECTO QUE ES CADA VEZ MAS PARECIDO A UN DICTADOR ENCUBIERTO Y TIENE EL CINISMO DE ATACAR PERMANENTEMENTE A LA DEMOCRACIA VENEZOLANA Y SE ARRODILLA VERGONZOZAMENTE AL SEÑOR TRUMP Y SUS SECUACES, CUYO VICE VISITO LA ARGENTINA ELOGIANDO AL SERVIL MANDATARIO QUE TENEMOS PERO NO TODOS NI MUCHO MENOS PENSAMOS COMO EL Y ES BUENO ACLARARLO.

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Juan Carlos Monedero

Juan Carlos Monedero

Juan Carlos Monedero Fernández es un politólogo, profesor en varias universidades, ensayista y político español.

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